domingo, 20 de septiembre de 2026

De Barranquilla a Macondo: cómo Shakira se fabricó una identidad global

 Grandes Artistas

Una mujer canta y baila rodeada de bailarines en medio de un estadio.
Shakira actúa en la final del Mundial 2026. A.RICARDO / Shutterstock.com
Lourdes Moreno Cazalla, Universidad Nebrija

Durante septiembre y octubre, Macondo, el ficticio hogar de la familia Buendía en Cien años de soledad, tiene código postal y es madrileño. En Villaverde, se ha creado un pequeño universo para doce noches de esos meses, con un estadio efímero y una artista central: Shakira. El proyecto se llama Es Latina.

La afirmación parece una obviedad: Shakira es colombiana, nacida en Barranquilla. Pero en realidad no lo es. Al llevar más de tres décadas atravesando fronteras con su música, que Shakira “sea latina” no ha significado siempre lo mismo. Su trayectoria permite observar cómo ella ha contribuido a fabricar una identidad global cuando las reglas para llegar a serlo van cambiando.

Esa es una de las cuestiones que planteo en el último informe del Observatorio Nebrija del Español. En el estudio hemos utilizado su trayectoria para observar durante más de tres décadas los cambios en las barreras de acceso a los mercados, las formas de circulación de la música y, a la vez, la manera de construir una identidad capaz de viajar entre ellos.

Cuando ser diferente obligaba a ser legible

En la industria musical de los años 90 y comienzos de los 2000, ser de otro lugar podía aportar un valor diferencial. Sin embargo, esa diferencia tenía que estar pulida y ser legible, lo que se ha llamado “la otredad domesticada”. Una discográfica, una radio, MTV o un DJ en Los Ángeles, Londres o Medellín debían reconocer rápidamente qué artista tenían delante y dónde colocarla.

Una estrella internacional tenía que resultar lo suficientemente distinta para llamar la atención y lo suficientemente familiar para poder ser clasificada, y el idioma también formaba parte de esa negociación. El vídeo y la imagen ayudaban a resolver parte del problema al funcionar como una especie de jeroglífico cultural.

Shakira lo descubrió pronto y buscó los códigos: el pelo claro, las caderas, el baile, el ritmo, el Caribe, la imagen de una diosa… signos de un lenguaje expresivo más allá del idioma capaz de comunicar una procedencia incluso a quien apenas conoce nada de ese lugar, probablemente porque ese lugar es un universo creado.

Para el año 2000, Shakira ya había publicado en español varios álbumes de estudio y un disco en directo. Sin embargo, ninguna canción de esa etapa entraría en el Billboard Hot 100, la lista más importante a nivel mundial para determinar el éxito de un single; su primera aparición llegaría en 2001, con “Whenever, Wherever”. En ese momento empezó a vender discos en Estados Unidos, todavía sin ocupar el escaparate central del pop.

Para eso surge el crossover, una fórmula lingüística. Por ejemplo, la de una cantante colombiana que graba su música en inglés para conquistar el mercado anglosajón. Visto desde 2026, el movimiento de Shakira resulta mucho más sofisticado.

El inglés fue un pasaporte pero, una vez atravesada la frontera, con todo su lenguaje expresivo e identitario, su equipaje solo empezaría a crecer. Shakira fue yuxtaponiendo capas: el español e inglés; el pop, el rock y los ritmos latinoamericanos; colaboraciones anglosajonas e hispanas; referencias colombianas y códigos del pop internacional. Este proceso implicó una construcción cultural de la identidad latina orientada hacerla reconocible y comercializable como un mercado relativamente homogéneo. Lo que inicialmente parecía una adaptación al canon, terminaría funcionando también en sentido contrario.

El crossover ha sido, a largo plazo, una especie de caballo de Troya. Una vez legitimada dentro del pop global, se construye una “audiotopía latina”, unos espacios virtuales y sonoros creados por la música donde los oyentes pueden reimaginar el mundo social y convivir con diferencias culturales.

Shakira ha logrado que su identidad no sea vista solo como folclore local caribeño o asiático, sino como una fuerza capaz de remapear los límites de la ciudadanía contemporánea y un imaginario latino a escala mundial. Incluso cuando en un estadio en Nueva York está interpretando en inglés, la imagen que proyecta es latina.

Shakira interpretando la canción del Mundial 2026, ‘Dai Dai’, en un concierto en Brooklyn, Nueva York.

Cuando ser local ya no impide ser global

Las plataformas digitales cambiaron de nuevo las reglas. Spotify, YouTube o TikTok no acabaron con los intermediarios porque las playlists siguen clasificando y la curaduría de las grandes plataformas continúa decidiendo qué canciones reciben atención. Ahora públicos dispersos geográficamente pueden reunirse alrededor de una propuesta muy específica sin que esta tenga que hacerse comprensible.

Así, la música de Shakira y su identidad forman parte de listas relacionadas con temas latinos o géneros como el reguetón, pero también aparecen en las principales clasificaciones globales de países en los que no se habla español, desde Alemania a Bangladesh.

En el aspecto visual, su domino es sobresaliente. En YouTube, de hecho, con 34 701,7 millones de visualizaciones, es la tercera artista con más reproducciones de la plataforma, por detrás de Bad Bunny y BTS y por delante de la mismísima Taylor Swift.

Las colaboraciones también muestran bien este alcance global. Alejandro Sanz, Karol G o Fuerza Regida no aportan únicamente audiencia a una canción. Conectan escenas, géneros, territorios y comunidades distintas. La identidad deja de funcionar solamente como una etiqueta –latina, anglosajona, colombiana– y se comporta como una red.

En 2023, el éxito de la sesión de Shakira con Bizarrap sirvió para pulverizar la vieja idea del crossover. Una artista colombiana y un productor argentino convirtieron una canción en español en un acontecimiento mundial sin producir ninguna versión. Lo local y lo global ya no funcionan necesariamente como extremos opuestos.

Vídeo de la sesión de Shakira con Bizarrap.

Macondo es un espejo

Por eso la residencia madrileña resulta interesante más allá de sus cifras. Treinta años atrás, unas cuantas imágenes debían bastar para que un espectador situado a miles de kilómetros entendiera de dónde venía Shakira. En 2026 sucede casi lo contrario, la artista puede construir un espacio entero alrededor de ese lugar de procedencia imaginario y convertirlo en destino. Macondo, escribía la propia artista en El País, “no es un pueblo, es un espejo” y ella es el reflejo de ser latina.

Se trata de la primera residencia artística de formato internacional en España, al estilo de las residencias de Las Vegas o de la de Adele en Múnich, pero con un estadio temporal. Ahí está quizá la transformación más interesante de su identidad global. Durante buena parte de su carrera, Shakira tuvo que asimilar cuánta diferencia podía transportar consigo para atravesar cada frontera. Ahora puede construir todo un universo con esa diferencia.

En este sentido, la transformación más significativa de Shakira no consiste únicamente en haber conseguido llevar el español a espacios cada vez más amplios, sino en haber llegado a una posición en la que ya no necesita abandonar ese lugar de origen para ocupar el centro del escenario global. La artista que comenzó atravesando fronteras termina convirtiéndose, ella misma, en un territorio de encuentro.


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Lourdes Moreno Cazalla, Doctora en Comunicación. Autora del estudio para el Observatorio Nebrija del Español "El boom de la música urbana latina y la expansión del español a nivel global", Universidad Nebrija

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

lunes, 9 de febrero de 2026

Bad Bunny: el rey del simbolismo político

 Super Bowl


Sutil pero contundente. En el Super Bowl Benito mandó varios mensajes políticos que tal vez se te escaparon. Aquí los desmenuzo.

Por Rodrigo Balvanera

El espectáculo de medio tiempo de Bad Bunny fue una clase maestra de cómo el simbolismo bien usado puede ser más poderoso que cualquier discurso político.

Benito no salió a esputar insultos contra Trump. Tampoco mencionó a ICE, como sí lo hizo en los Grammy. Pero no fue por tibio. Fue un cálculo político. Cuando la resistencia vuela por debajo del radar, es mucho más difícil de detectar, y por lo tanto de censurar.

Y por eso Bad Bunny construyó su mensaje símbolo por símbolo.

Para empezar su show empezó con la frase: “qué rico es ser latino”.

Una afirmación política en un contexto donde ser latino en Estados Unidos se ha convertido en una categoría sospechosa. Donde ICE te puede parar en la calle por tu color de piel. Arrancar así el show significa disputar el punto de partida emocional. Bad Bunny grita que no tenemos vergüenza, tenemos orgullo.

El campo en Puerto Rico lleno de trabajadores no era solo el paisaje o la escenografía. Era una alusión directa a los cientos de miles de trabajadores latinos y migrantes que trabajan en el campo en Estados Unidos… El mensaje es poderoso: mientras el discurso político criminaliza a los migrantes, el país se alimenta literal y materialmente de su trabajo.

Luego aparecen los puestos en medio del campo con trabajadores migrantes. Puestos de cocos fríos, de uñas; mujeres en la construcción, viejos vendiendo piraguas; un puesto de tacos; dos boxeadores, uno de Puerto Rico, el otro de México; un puesto de compra de oro y plata. No eran folclor ni adornos del show. Era la representación de la economía informal, del autoempleo, de oficios, del trabajo cotidiano. Es una respuesta visual al estereotipo dominante: frente a la narrativa que una al migrante con el crimen, Bad Bunny propone una narrativa de trabajo digno y de vida productiva. Millones de migrantes se ganan la vida así en Estados Unidos.

Luego vienen los detalles que pueden parecer banales pero no lo son:

El pastel de bodas, el niño dormido en las sillas de la fiesta.

Estos gestos son profundamente políticos porque muestran la normalidad de la vida latina. Es la humanización de una comunidad que es catalogada como animal desde el poder.

Después aparece un estadounidense blanco casándose con una latina. E inmediatamente entra Lady Gaga. No como simple colaboración musical, sino como símbolo de una sociedad ya mezclada. El mensaje es directo: la integración en Estados Unidos ya ocurrió. Y aunque el discurso proveniente de la Casa Blanca intente promulgar una idea racial del país que ya no existe, Lady Gaga canta sus canciones al ritmo de la salsa. Los latinos se casan con los blancos, y los blancos con los negros, y los negros con los latinos. Una mezcla festiva de culturas. Eso es Estados Unidos.

Después Bad Bunny, al son de Baile inolvidable manda un mensaje directo a una comunidad que vive hoy con miedo: “baila sin miedo, ama sin miedo”.

No fue una frase romántica. En un contexto de detenciones inhumanas y deportaciones masivas, bailar y amar sin miedo se convierte en una forma mínima de desobediencia emocional. Y desde ahí, desde el baile, también puede nacer la resistencia política.

Luego Ricky Martin irrumpe con una línea clave: “no quiero que hagan contigo lo que le pasó a Hawái”. De la canción Lo que le pasó a Hawái.

En una sola frase aparece la historia colonial de Estados Unidos, la pérdida de soberanía de Puerto Rico y la advertencia de que el despojo no es un accidente, es un proceso político.

Luego Benito entrega el Grammy a un niño que está viendo en la tele cómo recibe el Grammy el mismo Bad Bunny. Esto es una genialidad, porque en 5 segundos encapsula a la perfección la importancia de la representación étnica. ¿Cuántos niños latinos no van a soñar hoy con tocar en el Super Bowl gracias a que Bad Bunny ya lo hizo?

Ya para acabar le dice al estadio completo: “God Bless America”... pero por América no se refiere a Estados Unidos, sino que menciona a Argentina, Chile, Uruguay… al continente entero, de sur a norte. Lo que no se nombra no existe. Y hay que nombrar muy clarito que América es un continente, no un país.

Y Mientras hace eso, en la pantalla del estadio aparece esta frase: lo único más poderoso que el odio es el amor.

Acaba por todo lo alto Bad Bunny, en lugar de responder políticamente con odio y fricción, lo hace con amor. Y por eso es mucho más poderoso.

Y ya para rematar, enseña un balón de americano que dice Together, We Are America. Y grita “seguimos aquí”. Un seguimos aquí que no es de victoria, pero sí es de permanencia y resistencia política.

Lo dicho, Bad Bunny pudo haber nombrado a Trump. Pudo haber mencionado a ICE. Y eso seguro habría generado titulares.

Pero eligió algo más difícil de neutralizar desde el poder: reescribir, símbolo por símbolo, quiénes son los latinos en Estados Unidos y qué lugar ocupan en su vida social.

La historia lo muestra con claridad: los símbolos no cambian gobiernos. Cambian primero el sentido común. Y cuando el sentido común cambia, el poder empieza a perder terreno mucho antes de que se cambie una sola ley.

Larga vida a Benito.

 

El artículo original se puede leer en BalbaNews/Substack



viernes, 6 de febrero de 2026

Bruce Springsteen: Streets of Minnealopis. ICE OUT

 ICE OUT


Desde que Bruce Springsteen compuso ‘Born in the U.S.A.’, canción con que le convirtió en una superestrella, hasta la mas reciente "Streets of Minneapolis", Bruce ha  escrito sobre Estados Unidos durante cincuenta años, contándonos las luces y las sombras de su país.

Su cancion mas reciente nos retrata la barbarie que por mandato de Trump el ICE está sesatando sobre una ciudad de tamaño medio,  conocida como la "Ciudad de los Lagos", capital del Estado de Minnesota, destacando como centro económico, de negocios y musical (cuna de Prince), con un fuerte enfoque en actividades al aire libre y diseño urbano.

la situación entre el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la ciudad de Minneapolis ha alcanzado un punto de tensión críticodebido a la ejecución de la Operación Metro Surge, descrita como una de las mayores acciones de aplicación de la ley de inmigración en la historia de EE. UU.

Recientemente, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que, hasta principios de febrero, se han realizado más de 4,000 arrestos en Minnesota como parte de esta operación, enfocándose en individuos con antecedentes penales y casos de fraude migratorio bajo la Operación PARRIS.

Este ataque contra los derechos de los habitantes de Minneapolis, la violencia con la que se practican las detenciones, y la fata de respeto por la vida de agentes que han llegado a asesinar sin provocación previa a inmigrantes que simplemente estaban protestando pacíficamente, ha desatado la ira y la inspiración de Bruce Springsteen que compuso y grabó esta increible y maravillosa canción que merece la pena escuchar (nótese la rabia con que la canta), y que deseo resuene en el cráneo de los MAGA y particularmente en el de Trump hasta el día en que reviente.

martes, 11 de noviembre de 2025

El Berghain de Rosalía, Björk & Yves Tumor, o "La Pasión" según Rosalía

 Análisis Musical

Por Luis Domenech

Rosalía una vez mas ha puesto el mundo musical en ebullición, pues hoy todo el mundo habla de su nuevo disco Berghain, que significa "bosquecillo de la montaña" en el alemán, y todos hablan bien, y bien sorprendidos de las capacidades de esta cantante catalana, destacando su carácter innovador, su riesgo artístico, su multilingüismo y su manejo estratégico en comunicación y marketing que la ha llevado a conquistar el mundo.

La prensa internacional se ha quitado el sombrero ante la artista. The Guardian, por ejemplo, valoró el disco con puntuaciones máximas y lo describe como una “obra maestra operística” que redefine los límites del pop, destacando el carácter pionero y vanguardista del álbum.

Hasta el momento presente, LUX" de Rosalía ocupa el puesto número 3 en el ranking global de artistas más escuchados en Spotify, solo superada por Taylor Swift y Bad Bunny. Además, 12 de las 15 canciones del álbum han ingresado en el Top 50 Global de Spotify, con la canción “La Perla” alcanzando el puesto 5 y casi 4,5 millones de reproducciones, seguida de “Berghain” (número 7) y “Reliquia” (número 10), todas con cifras millonarias en reproducciones, y solo hace unos pocos días que salió el disco al mercado. Lo resume muy bien el cuadro de estadísticas publicado por Isabel González en el Diario el Mundo.

La pregunta que debemos hacernos entonces es, ¿que hay detrás del tsunami de audiencias provocado por Rosalía con este nuevo álbum?. Pues hay mucho: mucha creatividad, mucho mensaje, muy buena música, un precioso contenido, mucho de ella misma, y un muy buen equipo detrás de la artista.

La canción está compuesta por Rosalía Vila Tobella, Björk e Yves Tumor, Noah Goldstein, con Jake Miller, Dillan Viggins y Elliot Kozel como arreglistas, y la orquesta es la Sinfónica de Londres la acompaña.

Lo describe muy bien Antonio Tinedo-Rodriguez, profesor de la Universidad de Córdoba, cuando dice: "La música es un elemento clave de la cultura. Hay artistas, como Rosalía, que poseen un dominio excepcional de las lenguas, los sonidos y las culturas. Gracias a ello la cantante catalana –junto con su equipo– logra articular con la precisión de una cirujana de los pentagramas distintos elementos semióticos, creando significados que funcionan como un espejo para la sociedad y actúan como un revulsivo", y define a su nuevo album LUX como "un ejemplo de plurilingüismo e interculturalidad que además se inspira en la mística femenina a través de la asociación de mujeres a lenguas y culturas (por ejemplo: Juana de Arco al francés o Sun Bu’er al chino). Su primer sencillo, “Berghain”, es una declaración de intenciones de lo que se podrá escuchar en la obra completa". 

A esto se añaden los estilos musicales, étnicos, folk, clásicos, con la instrumentación ajustada a cada uno de ellos, con la finalidad de tratar temas socialmente actuales, lo que ya pudimos escuchar en sus obras anteriores, pero que ahora se eleva hasta la cima con su nueva obra LUX, y sobre todo con su primer single “Berghain”, y una buena muestra de esta fusión (que dicen los compositores) pero que mas bien es una mezcla para crear en el oyente sensaciones muy personales y muy concretas, como sucede en la cocktelería en la que se mezclan diversos ingredientes para aunar en una copa un número determinado de sensaciones olfativas y degustativas. 

El Profesor Tinedo-Rodríguez, en su artículo publicado en The Conversation, trocea minuciosamente la letra de la canción “Berghain” para analizar su mensaje desde la lingüística del amor en Rosalía, bajo estos aspectos:

  • ‘El amor es comunión’: Sein Blut ist mein Blut
  •  ‘El amor es transmutación’: Solo soy un terrón de azúcar
  •  ‘El amor es posesión’: I’ll fuck you till you love me
 Es esencial leer integro el profundo análisis de la letra de “Berghain” para poder entender la grandiosidad de la obra de Rosalía, y por ello la dejo aquí, íntegra, sin añadir ni una coma, pues a través de él, podremos apreciar la grandiosidad de esta obra que perdurará a lo largo del tiempo y que sitúa a Rosalía en el olimpo de los grandes creadores musicales de nuestra era.

‘El amor es comunión’: Sein Blut ist mein Blut

La canción comienza en alemán con paralelismos de la construcción “Seine [X] ist meine [X]” (“Tu [X] eres yo [X]”) en la que se manifiesta claramente la dimensión espiritual de la obra mediante la completa identificación de los amantes.

Se fusionan identidades donde la voz lírica asume la identidad de la persona amada haciendo propios sus miedos, su ira, su forma de amar y hasta lo biológico, su sangre. Estas manifestaciones lingüísticas tienen como elemento subyacente la metáfora conceptual de ‘el amor es unión’, pero dada la naturaleza espiritual y carnal con la que se formula, probablemente lo más acertado sería repensar la metáfora como ‘el amor es comunión’.

Con maestría, Rosalía rompe con esa conceptualización del amor romántico con una metáfora muy poderosa en el verso “Wie ein Blei-Teddybär…, Deshalb ist mein Herz so schwer”, al crear un contraste con el “osito de peluche” y “el osito de plomo” con quien se identifica para afirmar que su corazón pesa mucho por todo lo que guarda en él.

De esta forma, se activa una nueva metáfora (‘las emociones son cargas físicas’) que interactúa con la anterior, deconstruyendo el ideal de amor romántico. Concebir el amor como comunión puede convertirse, paradójicamente, en una carga para el cuerpo y el alma.

‘El amor es transmutación’: Solo soy un terrón de azúcar

Tras la liturgia viene la confesión, y para ello Rosalía usa el español. Estos versos retoman la metáfora anterior y hay manifestaciones lingüísticas que forman parte de metáforas ligadas al marco generado por ‘el amor es comunión’. En el verso “Sé que me funde el calor”, la metáfora subyacente es ‘el amor es transformación’; el calor que da el amor transforma pero, en este caso, la transformación se enmarca dentro un marco negativo: la fundición, es decir, la pérdida de la propia identidad.

Además, cuando afirma ser “solo un terrón de azúcar” se realza esto porque el amor puede ser dulzura, pero a su vez fragilidad. Es decir, el yo poético experimenta la transmutación por el amor; un amor tóxico que carga y que destruye.

‘El amor es posesión’: I’ll fuck you till you love me

La lengua inglesa rompe con la liturgia y la divinidad. El verso “I’ll fuck you till you love me” (“Te follaré hasta que me ames”) probablemente sea el más complejo de toda la canción porque encarna una contradicción que rompe con le metáfora de ‘el amor es comunión’.

Si bien el amor es la unión de almas y cuerpos, aquí ambos se disocian porque el sentimiento se conceptualiza como una dominación del alma a través del cuerpo. Esto alude claramente a las relaciones en las que se busca generar dependencia emocional con el sexo, es decir, realmente es una deconstrucción de la metáfora ‘el amor es dominación’. La frase no tiene un carácter sexual, sino que busca desmontar el amor romántico.

Así, el verso actúa como un acto de habla que no es eficaz por su propia contradicción. La intención y el medio se contradicen reactivando el marco religioso que atraviesa la canción. Lo “diabólico” no reside en los usos de un registro vulgar, sino en la perversión del ideal amoroso: el amor que promete la salvación termina, paradójicamente, siendo una condena terrenal.

Hasta aquí la minuciosa descripción del Prof. Antonio Tinedo-Rodríguez. Pero no podemos dejar de lado el excelente trabajo de Nicolás Méndez como director y de la productora CANADA. La dirección creativa estuvo a cargo de Rosalía Vila Tobella (Rosalía) y su hermana Pilar Vila, mientras que la producción ejecutiva la realizó Victor Mata con la productora CANADA. El equipo técnico incluye a Max Pittner como director de fotografía, Andy Kelly en diseño de producción, y María Rubio como productora, entre otros profesionales destacados en estilismo, maquillaje, postproducción y sonido,  los creadores del video clip de Berghain, que pasará a la historia junto con la canción por la plasmación visual de los mensajes de la canción.

El video nos muestra una Rosalía que es una mujer normal, inmersa en su quehacer diario, pero enamorada. Las imágenes presentan una narrativa visual cargada de simbolismo, con referencias religiosas, mitológicas y críticas sociales. El vídeo utiliza elementos visuales para hablar de la dualidad entre lo terrenal y lo espiritual, el dolor y la transformación personal, así como la presión social sobre la mujer moderna.

El videoclip está repleto de referencias religiosas como el Sagrado Corazón de Jesús, representado por una joya en forma de corazón que Rosalía intenta reparar sin éxito, y una figura de la Virgen María junto a una manzana mordida, aludiendo al pecado original. Hay guiños a María Magdalena y un momento final en que la artista se convierte en paloma, símbolo del Espíritu Santo y de la liberación. Estos detalles reflejan la plegaria por intervención celestial y el tránsito del dolor a la redención.

Varios planos muestran a Rosalía en tareas cotidianas como limpiar, planchar o tomar café, mientras es acompañada por una orquesta, interpretada como la materialización de su conciencia o de la presión social constante. El vídeo critica el papel de la mujer atrapada en rutinas impuestas y la dependencia emocional, representando la carga del amor y de la culpa en la sociedad moderna. El corazón roto, tanto físico como emocional, se convierte en el eje visual de su sufrimiento y su posterior sanación.

El vídeo mezcla el minimalismo, con el barroco y el romanticismo, en escenarios urbanos como joyerías, autobuses y las calles de Madrid, reinterpretando los símbolos del folclore y dándoles un contexto contemporáneo. Las referencias a “Blancanieves”, da Vinci y Björk subrayan la riqueza visual y la ambición estética de la pieza. Las imágenes oníricas, como animales del bosque, un venado llorando sangre y la metamorfosis final en paloma, refuerzan el tono introspectivo y de búsqueda de libertad espiritual.

No podemos cerrar este artículo sin haber hecho un análisis vocal, visual, textual y musical completo del Berghain de Rosalía, Björk & Yves Tumor.

Al escuchar la canción, parece que Rosalía utiliza una voz operística, pero no es así. Usa una voz de falsete impostado, que se aproxima a los registros de una soprano, con voz de cabeza ocasionalmente.

Desde luego que la canción es una canción moderna, con influencias de la música barroca al inicio de la canción, y una segunda parte caracterizada por la presencia de sonidos minimalistas e industriales fusionados con la música de una orquesta sinfónica. El texto en tres lenguas, alemán, español e inglés, nos sitúa ante el conflicto de la dilución del yo en el ser amado ante el dilema de una salvación celestial o terrenal.

En resumen, como escribe María Toldrá en el Diario El Mundo,  "en Lux, Rosalía vuelve a demostrar -su creatividad- en un disco lleno de capas, riesgo y concepto, concebido como una obra total. Una mezcla de modernidad y desparpajo que nos recuerda que su éxito no es un accidente, sino la consecuencia de una ambición desmedida capaz de atravesar cualquier frontera".

Y por último, excelente es también el minucioso y extenso análisis de Jenn All, y que se puede visionar en You Tube.



lunes, 11 de agosto de 2025

Galicia emociona con música, vino y estrellas en las Noites Méndez-Rojo: un nuevo ciclo de conciertos íntimos entre viñedos

 Música y Gastronomía


Ribeira Sacra, Galicia — Agosto 2025

¿Te imaginas vivir un concierto en un viñedo colgado sobre el río Miño, mientras atardece entre montañas y copas de vino? Así son las Noites Méndez-Rojo, un nuevo ciclo de conciertos que ha irrumpido con fuerza este verano en Galicia, y que ya se perfila como una de las experiencias más especiales del norte de España.

Organizadas por la familia bodeguera Méndez-Rojo, las Noites han reunido este 2025 a artistas de primer nivel en un formato íntimo —solo 200 entradas por noche— que une lo mejor de Galicia: vino, gastronomía, música y paisaje.

El primer concierto del ciclo, en mayo, fue protagonizado por Javier Ojeda, la voz de Danza Invisible, en una noche de clásicos del pop español con vistas al río Miño.

Y el pasado 1 de agosto, la magia se repitió en la bodega Vía Romana, en plena Ribeira Sacra, con una velada inolvidable liderada por Marilia Monzón, que ofreció un concierto descalza, entre el público, y completamente entregada a la emoción del lugar.

Las entradas volaron. Se colgó el cartel de “entradas agotadas” 48 horas antes, y más de 200 personas se quedaron sin entrada por el aforo limitado.

Marilia hizo vibrar a los asistentes con su nueva canción "Acuérdate de mí", en una noche donde la música se mezclaba con el aroma a vino y la brisa del Miño. El público coreó sus canciones como un gran coro espontáneo en uno de los momentos más mágicos de la noche.


 Comida local, vino de autor y helados artesanos

El ciclo no solo destaca por su cartel musical, sino por su propuesta sensorial completa.

Gastronomía de kilómetro cero con el restaurante A Faragulla, postres artesanos de La Central Heladera, un corner exclusivo de ViniGalicia con vinos frizzantes y etiquetas modernas, y la presencia de Frutos Secos Medina, que dieron un toque especial a la noche con un surtido muy celebrado.

Por supuesto, los vinos protagonistas fueron los de casa: Méndez-Rojo sirvió referencias como su godello Mil Ríos Sobre Lías, rosado Vía Romana do Camiño o el popular Mar del Norte Albariño, entre los más vendidos de la noche.


 Un formato que busca emocionar… y lo consigue

“Noites Méndez-Rojo ha llegado para quedarse”, afirma Juan Luis Méndez Rojo, portavoz de la organización. “Estamos emocionados por la acogida. Creemos que ya se ha hecho un hueco en el corazón de la gente. Lo hacemos todo en familia, sin delegar en terceros, porque nadie mejor que nosotros para expresar cómo somos, lo que hacemos y lo que sentimos aquí”.

Y aunque no hay fechas oficiales aún para 2026, desde la bodega ya anticipan que hay sorpresas en camino.

“Ya estamos trabajando en las nuevas Noites para el verano que viene. No podemos desvelar artistas todavía, pero sabemos que emocionarán. Eso sí: las entradas volverán a volar, así que quien quiera vivir esto, que no lo deje para última hora. El aforo seguirá siendo exclusivo”.

UBICACION  ¿Dónde es todo esto?

La Ribeira Sacra es una joya aún poco explorada en el interior de Galicia, entre Lugo y Ourense, famosa por sus viñedos en terrazas imposibles, su naturaleza salvaje y sus miradores sobre el Miño, Sil y Cabe.

Es Patrimonio Mundial de la Humanidad en proceso, y uno de los secretos mejor guardados para quien busca un verano distinto, auténtico y sin masificaciones.

 

 ¿Y si el verano que viene tus vacaciones empiezan aquí?

 

¿Escuchar música o tenerla de fondo? La educación musical en tiempos de ‘streaming’

 Streaming

Yullia Lypai / Shutterstock
Paloma Bravo-Fuentes, Universidad de Jaén

Vivimos rodeados de música. Nos acompaña en el supermercado, en el coche, mientras estudiamos, trabajamos o incluso, descansamos. Gracias a plataformas de escucha en streaming y redes sociales, nunca antes había sido tan fácil tener acceso a cualquier canción en cualquier momento. Sin embargo, ¿estamos realmente escuchando? ¿O simplemente dejamos que la música suene como un fondo más en nuestra vida saturada de estímulos?

Algunas investigaciones apuntan a que plataformas como Spotify fomentan una forma de escucha predominantemente pasiva. En lugar de elegir qué oír, muchos usuarios se limitan a escuchar listas de reproducción generadas algorítmicamente o diseñadas para ambientes específicos (como “música para estudiar”), lo que convierte a la música en un mero fondo sonoro. Esta práctica despoja a la música de su papel como objeto de atención, relegándola a un acompañamiento funcional que apenas requiere implicación emocional o cognitiva por parte del oyente.

Muchos estudios han analizado cómo la era del streaming ha transformado nuestra relación con la música, instaurando un modelo de consumo fragmentado y efímero. La accesibilidad inmediata a millones de canciones no se ha traducido en una mayor profundidad de escucha, sino en una sobrecarga de disponibilidad que banaliza la experiencia auditiva. La música está más presente que nunca en nuestras vidas, pero es posible que la estemos escuchando menos atenta o reflexivamente.

Fragmentos virales en Tiktok

Este fenómeno se acentúa en redes sociales como TikTok, donde la música se convierte en un recurso visual y emocional al servicio de contenidos breves, pensados para captar la atención en apenas unos segundos. Los fragmentos musicales más virales suelen ser de apenas 15 o 30 segundos, y su función no es tanto ser escuchados como generar impacto inmediato, facilitar un reto viral o acompañar una coreografía, independientemente del contenido de las letras de las canciones que incluye.

Así, la música deja de ser un fin en sí mismo y se convierte en un medio para otros fines, lo que contribuye aún más a su descontextualización y a la pérdida de profundidad en la experiencia estética.

La escucha activa y la atención

En este contexto de abundancia musical y dependencia del algoritmo, la educación musical puede y debe ayudarnos a reaprender a escuchar de manera crítica y consciente. Escuchar críticamente no significa convertirnos en expertos, sino prestar atención activa a lo que oímos, reflexionar sobre las letras y entender el contexto cultural de cada canción.

Hoy más que nunca, es necesario cultivar esa escucha atenta. Las plataformas priorizan algoritmos que nos proponen canciones similares a lo que ya escuchamos, creando burbujas musicales que limitan nuestra exposición a la diversidad musical.

La importancia de la letra

Muchas canciones que triunfan en listas de éxitos incluyen letras que reproducen estereotipos de género, mensajes de violencia o modelos de relaciones tóxicas y que, sin embargo, consiguen viralizarse en las redes.

La escucha crítica permite darse cuenta de estos contenidos y decidir de manera consciente si la queremos consumir y compartir.

Actividades para fomentar la curiosidad musical

En las aulas, la educación musical ofrece un espacio privilegiado para entrenar esta escucha activa. A través de actividades sencillas se puede fomentar en niños y jóvenes la curiosidad, el pensamiento crítico y el gusto estético musical.

Por ejemplo: analizar las letras de canciones que escuchan los propios alumnos y alumnas a diario, proponiéndoles identificar qué emociones transmiten, qué valores promueven y si existen estereotipos o mensajes problemáticos.

Otra opción consiste en comparar dos canciones que aborden un mismo tema (como el amor, el éxito o el cuerpo), pero desde perspectivas opuestas. A partir de esta comparación, se puede reflexionar sobre el impacto que sus mensajes pueden tener en quienes las escuchan, además de comprender distintas formas de narrar una misma realidad.

Escucha activa en casa

Esta tarea no es exclusiva de la escuela: también en casa podemos hacer el ejercicio de detenernos a escuchar con atención, conversar sobre lo que transmite una canción, e incluso descubrir nuevos géneros musicales.

Por ello, es fundamental ir más allá de la teoría y proponer ejemplos concretos que ayuden a ejercitar esta escucha activa, especialmente en relación con las letras de las canciones que consumimos de forma automática.

Escuchar juntos una canción que les guste, leer su letra en voz alta y preguntarse qué dice realmente la canción (y si estamos de acuerdo con lo que plantea) permite abrir un espacio de conversación y desarrollo de la conciencia crítica sobre lo que se consume a diario a nivel musical. Esta toma de conciencia no busca censurar sino empoderar al oyente para decidir qué música quiere incorporar en su día a día.

En definitiva, aprender a escuchar en este mundo saturado de música es una habilidad valiosa que permite disfrutar de lo que oímos y desarrollar un pensamiento crítico en un entorno donde muchas veces simplemente oímos pero no escuchamos.The Conversation

Paloma Bravo-Fuentes, Profesora sustituta interina del área de Didáctica de la Expresión Musical, Universidad de Jaén

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

lunes, 21 de julio de 2025

El auge de los Festivales y las Giras de Conciertos en España, en Europa y en Norteamerica

 Turismo y Festivales
 



Según Fernando Trías de Bes, en una era dominada por lo digital, la presencialidad tiene un valor insustituible. La gente quiere experimentar en vivo lo que consume en plataformas digitales. Un claro ejemplo es el auge de los podcasts en directo, que han trascendido lo virtual para llenar teatros. ¿Por qué la gente visita Disneyland y se sube a las atracciones temáticas de Star Wars? Porque quiere vivir físicamente lo que ha visto en las películas. Cuanto más se relacione una persona con un género, más aumentará la experiencia real en torno a ese consumo. La música en directo ha tomado el protagonismo no solo en el entretenimiento, sino también en el turismo global. En 2024, el mercado mundial del turismo musical —que incluye conciertos, festivales y eventos de música en directo— alcanzó un volumen de negocio de 96.783 millones de dólares (83.177 millones de euros), según datos de Grand View Research, una cifra que se espera que escale hasta los 267.848 millones de dólares (230.193 millones de euros) en 2030, lo que supondría una tasa anual de crecimiento del 18,8 %.

El auge del conocido como gig tripping, esa tendencia que lleva a los fans a cruzar fronteras para asistir a espectáculos en vivo, se ha convertido en uno de los motores de la industria turística global que se alimenta de grandes giras como The Eras Tour de Taylor Swift –considerada como un dinamizador de la economía mundial y uno de los fenómenos con mayor impacto en la industria hotelera– o los shows de artistas como Bad Bunny, Karol G, Oasis y Bruce Springsteen, que han llevado a cientos de miles de personas a planificar viajes internacionales en torno a eventos musicales.

España ha logrado posicionarse como uno de los 15 mercados más potentes del mundo en música en directo, tal y como se afirma en el Informe OBS. En 2024, la industria generó una facturación récord de 725,6 millones de euros en ticketing, según el Anuario de la Música en Vivo publicado por la Asociación de Promotores Musicales (APM), lo que representa un crecimiento del 25,3 % respecto al año anterior. Según datos de OBS Business School, más de cinco millones de personas asistieron a conciertos y festivales en el país durante el año pasado. 

Facturación neta por provincias: 2022, 2023, 2024

Esto supuso un impacto económico total estimado de 5.314 millones de euros –con una recaudación directa para las arcas del Estado de entre 1.200 y 1.600 millones de euros–, según un informe elaborado por Sympathy for the Lawyer (SFTL) e Incentiva Music: el 54% (2.883,72 millones) corresponde a los ingresos de hoteles, restaurantes o transporte; el 23% (1.222,38 millones) supone el gasto o consumo que realizan los empleados y proveedores del sector de la música en vivo; y otro 23% (1.209,33 millones), incluye la venta de entradas, bebidas, comida, patrocinios y merchandising. 


Ciudades como Madrid (185,3 millones de euros en venta de entradas, según APM, lo que supone un incremento del 96% frente a 2023), Barcelona (138,5 millones) y Andalucía (116,1 millones) se han convertido en verdaderos polos de atracción musical. Además, festivales como el Primavera Sound (con asistentes de 134 países y un 65 % de público extranjero), el Sónar (más de 154.000 asistentes de 90 países) o el MadCool (se estima que alrededor del 29% de los 180.000 asistentes sean extranjeros) consolidan esta tendencia. 

El turismo musical no solo aumenta la ocupación hotelera, sino que impulsa toda la cadena de valor: eventos como el Arenal Sound o Viña Rock generaron 4.700 y 1.800 empleos directos e indirectos, respectivamente; además de un impacto de 42 millones de euros (el de Burriana) y de 22 millones (el de Villarrobledo). El Primavera Sound, por su parte, dejó un impacto económico de 349 millones de euros en Barcelona, con un gasto medio por visitante de 1.423 euros.

Según el V observatorio de música en vivo de Ticketmaster, el turismo musical representó el 12% del total de asistentes a sus eventos, con procedencias principales de Reino Unido (16 %), Francia (15 %) y EE UU (12 %). Según dicho estudio, la venta de entradas en España aumentó en 2024 un 15% respecto al año anterior.

Madrid ha emergido como uno de los grandes protagonistas del turismo musical en Europa, desbancando a Barcelona del liderazgo nacional, gracias a la llegada de artistas como Bruce Springsteen, que convocó a más de 275.000 asistentes en sus cinco conciertos en España; Karol G, que atrajo a más de 219.000 personas en cuatro fechas consecutivas en el Santiago Bernabéu; y Taylor Swift, que agotó dos fechas en el mismo recinto con más de 126.000 asistentes. También destacó la gira de 12 conciertos por España de Luis Miguel, con más de 203.000 entradas vendidas. 

Madrid cuenta con tres recintos principales: el Movistar Arena, con capacidad para 16.000 personas y 211 eventos celebrados en el último año, y el estadio Riyadh Air Metropolitano, que puede acoger hasta 60.000 asistentes. El nuevo Bernabéu, que sigue con restricciones para la celebración de conciertos, puede dar espacio hasta 60.000 asistentes. Estos eventos han tenido un impacto económico considerable en la capital, lo que ha beneficiado a diversos sectores como la hostelería, el transporte y el comercio minorista. Según un informe de Colliers, los precios de los hoteles en Madrid se incrementaron entre un 23% y un 76% de media durante los días de grandes conciertos, con incrementos de hasta un 110% en una de las fechas de Bruce Springsteen.

Madrid se prepara para seguir capitalizando esta ola con a llegada este año y el que viene de artistas como Ed Sheeran, Dua Lipa, AC/DC, Iron Maiden y Bad Bunny. Este último ya ha batido récords con 600.000 entradas vendidas en España con 10 conciertos en Madrid, de un total de 12 en todo el país.

Barcelona, con una facturación de 132 millones (26% de la facturación neta total), superó a Madrid por primera vez en 2023 (94 millones, 16%). Le siguieron Málaga y Sevilla. «Ante estas cifras, los fondos de inversión estadounidenses están comprando festivales españoles, confiados en los beneficios económicos que les reportarán», afirma Elena Mir. De hecho, algunos festivales tradicionalmente vinculados a su lugar de origen han ampliado sus fronteras, como Primavera Sound, que celebra una doble edición en Barcelona y Madrid y también se está expandiendo a Latinoamérica con nuevos formatos dependientes de la misma franquicia. Pero estas excelentes cifras de facturación no se deben al aumento del número de espectadores, que sigue siendo inferior al de años anteriores a 2020, sino al incremento del 48% en el precio de las entradas, con una media de 80 € frente a los 58 € del año anterior.  

Perfil de los asistentes a conciertos

El perfil de los asistentes a conciertos sigue siendo principalmente de personas de entre 35 y 44 años; sin embargo, en 2023, los jóvenes de entre 18 y 24 años aumentaron su asistencia un 44%, probablemente debido a la creación del Bono Cultural Joven. En general, se estima que el 10% de los jóvenes que asisten a eventos musicales en España provienen del extranjero. Primavera Sound, por ejemplo, atrae mayoritariamente a público extranjero (52%) de países como Alemania, Reino Unido, Italia, Francia y Portugal y, en menor medida, de países de Europa del Este y del continente americano. Este festival se ha convertido en el evento internacional con mayor impacto económico en Barcelona después del Mobile World Congress, con unos ingresos por turismo que ascienden a 13.853 millones de euros, según datos del INE.


Galicia y sus principales Festivales

O Son do Camiño. Santiago de Compostela

Los responsables de O Son do Camiño hacen balance de su 4o edición y la valoran como “la más exitosa del festival hasta la fecha”, con un registro de asistencia de más de 130.000 personas en los 3 días que dura el evento, un 43% del público venido de fuera de Galicia y con todos los abonos agotados a las pocas horas de salir a la venta.

Artistas nacionales e internacionales, de la talla de Aitana, Maluma, Bizarrap, Eladio Carrión, Steve Angello, Alt-J, The Kooks, Royal Blood, Duki, Leiva y Vetusta Morla, fueron los cabezas de cartel de las 3 jornadas de actividad.

A nivel socioeconómico, se calcula que, gracias a la organización de este festival, se crearon más de 1.000 puestos de trabajo directo y más de 4.000 indirectos y que se generó una cifra de repercusión económica cercana a los 20 millones de euros para la zona.

Resurrection Fest (Viveiro-Lugo)

Más de 132.000 personas pasaron por el Resurrection Fest 2023 en Viveiro, lo que signi.có un récord diario de asistencia.

El impacto económico del evento se estima en 17,5 millones de euros no solo para Viveiro, sino para toda la comarca de A Mariña, en la provincia de Lugo y, por extensión, para toda Galicia. El evento para amantes del rock y el metal generó, además, más de 400 puestos de trabajo directos y más de dos mil indirectos.

Como en el resto de las anteriores ediciones, el festival contó con el apoyo de instituciones como el Ayuntamiento de Viveiro, la Diputación de Lugo o la Xunta de Galicia, sin las que la organización asume que no sería viable organizar un evento de estas características.



Obstáculos y desafíos para el sector


Dos factores marcaron la producción de eventos a gran escala en 2023 y 2024, y volverán a hacerlo este año: la sostenibilidad y la seguridad. La huella ambiental de estos festivales se debe, por un lado, a los 5,2 kg de CO2 generados por cada asistente y, por otro, a las necesidades energéticas del recinto para garantizar la iluminación y los efectos especiales (34 %) y la circulación del público (33 %). Por ello, a partir del próximo mes de julio, se implementarán una serie de acciones incluidas en el Real Decreto 1055/2022 (diciembre de 2022) para eventos culturales y deportivos, como la gestión de un sistema de vasos retornables con garantía de devolución del depósito y la provisión de puntos de suministro de agua potable no envasada para todos los asistentes. Algunos eventos se han anticipado a estas medidas, como el festival Cruïlla de Barcelona, el primero en funcionar con energía 100 % renovable. Para los productores de música en vivo, abordar estos aspectos de mejora ha supuesto un importante coste adicional y, en consecuencia, una disminución de los beneficios. Por ello, el sector reclama más apoyos y subvenciones para poder seguir invirtiendo en los que han sido los puntos débiles en la organización de eventos musicales. 

Por otro lado, las grandes estrellas del mundo musical han abandonado el formato festival para promocionar sus giras en solitario, donde el beneficio económico es mucho mayor que el de las carteleras compartidas. Esta situación ha provocado una escasez de grupos y cantantes con posibilidades de convertirse en cabezas de cartel, con el consiguiente aumento de precios para quienes aún apuestan por el formato macrofestival. Por todo ello, los organizadores de eventos musicales reclaman iniciativas que contribuyan directamente a consolidar la posición de España como destino de referencia para el entretenimiento musical, como la cesión de recintos, ayudas para la obtención de licencias de actividad y un firme compromiso de colaboración directa en materia de seguridad y movilidad.

Conclusiones Finales

  •     La industria musical en vivo se convierte en un importante motor económico del país, no solo por el récord absoluto conseguido en la venta de entradas, sino por la repercusión en otros sectores de actividad, como el turismo y la economía local, y en como se reparten los beneficios de este motor económico por la geografía española.
  •     De los espectaculares datos a nivel de venta de entradas, se puede deducir que la asistencia física a los eventos va en aumento, pero hay un desequilibrio entre mayor facturación y menor asistencia que se explica por el incremento de un 48% en los precios medios de las entradas.
  •     Los productores musicales han sacrificado una importante parte de sus beneficios económicos en responder a las principales inquietudes de los asistentes de conciertos y festivales y de las autoridades: la seguridad y la sostenibilidad.
  •     Las grandes estrellas del universo musical han abandonado el formato Festival para promocionar sus giras en solitario, en las que el beneficio económico es muy superior al de los carteles compartidos. Las 10 primeras giras en España del ranking de artistas nacionales y las 10 giras con mayor asistencia de artistas internacionales, con 303 conciertos en total, sumaron más de 2.800.000 asistentes, mientras que el total de todos los asistentes a los 10 principales festivales, que aglutinaban 1.217 actuaciones musicales, consiguieron algo menos de 1.800.000.
  •     La tendencia económica del sector de la industria musical en vivo prevé un crecimiento sostenido para los próximos años, aunque el consumo de la música en streaming o live streaming se consolida, como alternativa que permite a los usuarios asistir a eventos musicales a los que no tendrían acceso, de manera más económica. Este fenómeno es especialmente relevante en áreas como Latinoamérica. Proliferan la aparición de plataformas de venta de entradas en live streaming como Veeps, Bandcamp Live, Music Live Stream o el Susurro, entre otras.
  •     El sector musical incrementó sus ingresos en un 10,2% a nivel mundial y América Latina fue una de las regiones que más creció. El streaming tuvo mucho que ver en estos resultados. A pesar de estos datos, el estudio señala que “La música en vivo estimula el cerebro de manera afectiva and emotiona cuando la música se escucha en directo”, y demuestra que “las emociones musicales intensas se expresan con mayor frecuencia en actuaciones musicales en vivo y se experimentan al escuchar música en vivo en conciertos, dada la relación dinámica entre los artistas y el público”, por lo que se puede continuar confiando en una prevalencia de asistentes en directo.
  •     2023 se ha saldado con pocas cancelaciones de festivales, aunque todas ellas han provocado verdaderos quebraderos de cabeza para los organizadores, con la devolución de las entradas vendidas y situaciones de profunda decepción para el público que ha visto cómo se alteraban sus planes de ocio musical a pocos días de la celebración prevista del festival. La caída del artista cabeza de cartel (como en Dcode Festival), las inclemencias meteorológicas (Primavera Sound Madrid) o la imposibilidad de obtención de licencias municipales de actividad (Reggaeton Beach Festival) han sido las causas principales que han impedido su celebración.
  •     En un futuro cercano, se prevé que la utilización de la IA en los espectáculos musicales en directo pueda llegar a ser un factor diferencial en la experiencia del espectador, llegando incluso a adaptar el entorno del concierto (iluminación, sonido o repertorio musical) a las preferencias del público, gracias al análisis que las cámaras del evento puedan hacer de las respuestas faciales o corporales de los asistentes.


 
Fuentes: OBS Business School, SFTL, GVR, Anuario de la Musica en Vivo 2025, Colliers